Durante muchos años hice lo que se esperaba de mí: estudié, trabajé, cumplí metas, avancé. Desde fuera, todo parecía en orden. Sin embargo, había una distancia silenciosa entre lo que lograba y lo que realmente sentía. No era falta de capacidad ni de disciplina; era una desconexión interna que no se resuelve con más esfuerzo.
La vida, con su manera precisa de enseñarnos, me llevó a atravesar procesos profundos de pérdida, enfermedad y cuestionamiento interior. No los viví como castigos, sino como llamados. Llamados a detenerme, a escuchar, a mirar hacia dentro con honestidad. Fue ahí donde comprendí una verdad que transformó mi camino: ningún cambio externo se sostiene si no nace desde la conciencia interna.

Sanar no fue inmediato ni lineal. Fue un proceso de asumir responsabilidad, de soltar automatismos, de desaprender lo que ya no me representaba y de elegir, una y otra vez, vivir con mayor presencia. En ese recorrido entendí que el verdadero despertar no es místico ni dramático; es profundamente humano. Es aprender a habitarte, a reconocerte y a tomar decisiones alineadas contigo.
Con el tiempo, ese proceso personal se convirtió en vocación. Descubrí que mi propósito no era solo mi propia transformación, sino acompañar a otros a iniciar la suya. Personas que, como yo en algún momento, sienten que algo no encaja, que viven en piloto automático o que cargan respuestas heredadas que ya no les sirven.
Así nace Sanemos Por Dentro: un espacio que invita a mirar con honestidad lo que duele, lo que se repite y lo que pide conciencia. Y así se complementa con Paso a Consciencia, el puente entre comprender y accionar, entre despertar y vivir de forma coherente.
Mi compromiso es claro: que nadie tenga que esperar una década para iniciar su despertar, para escucharse, para elegir con mayor claridad. No acompaño desde la teoría ni desde la urgencia, sino desde la experiencia integrada, la conciencia aplicada y el respeto por el ritmo de cada proceso.
Hoy acompaño a personas que desean dejar de sobrevivir desde la confusión y empezar a vivir desde la claridad. No prometo soluciones mágicas; facilito procesos reales. Porque sanar por dentro no es huir de la vida, es aprender a habitarla con consciencia.
Deja una respuesta